5 buenas razones para venir a Angers

¡Es el destino ideal para probar la auténtica vida a la francesa rodeado de patrimonio, gastronomía y naturaleza!

¿Y si este fin de semana visitases una región de Francia conocida por sus castillos, sus vinos y su arte de vivir?

¡Visitar castillos y descubrir tesoros medievales!

Si hay algo que se puede ver en Francia, ¡sin duda son castillos! Si te alojas en Angers, en el corazón de Val de Loire, ¡no tendrás que decidir entre castillos y patrimonio! Por supuesto, tienes el emblema de la ciudad, el Château d’Angers. Te sentirás muy pequeño ante esta imponente fortaleza medieval y sus 17 torres defensivas. Por cierto, ¡puedes subirte a ellas para tener una vista de 360 º sobre la ciudad! Y, sobre todo, hay un tesoro increíble sumergido en la oscuridad de las galería del castillo... El Tapiz del Apocalipsis, el conjunto de tapices medievales más grande del mundo. Encargado por Luis I de Anjou hacia 1375, ¡mide cerca de 100 metros de largo! ¡Y todo esto en un solo castillo! También está el Château du Plessis-Bourré y su magnífico entorno, digno de las mejores películas, o el de Plessis-Macé y el de Serrant, y sin olvidarnos del castillo más alto de Francia, el Château de Brissac.

Degustar los vinos del Loira

Algo que hay que ver en Francia, o más bien degustar, son, por supuesto, los vinos de Francia. Angers se encuentra en el corazón de la 3a región vitícola de Francia: la región vitícola de Val de Loire se extiende desde Sancerre hasta Nantes. Venir a Angers también es disfrutar de unos agradables momentos compartiendo una buena copa de vino. Tienes muchas opciones para elegir a la hora de descubrir la riqueza de la región angevina: en la Maison des Vins tendrás una buena panorámica de las distintas denominaciones de la región; en las vinotecas podrás degustarlas mientras conversas; y, con los viticultores, podrás desentrañar los misterios de este delicioso néctar. Ya verás cómo encuentras algo que te guste entre las 27 DOC de Anjou Saumur: desde un blanco seco a un licoroso pasando por tintos afrutados y espumosos, sin olvidarnos de los rosados frescos, ideales para tomar en una terraza... ¡Los hay para todos los gustos! Así que, si te gusta recorrer las rutas del vino, ¡Anjou es ideal para ti!

Pasar el día en Terra Botanica: ¡el único parque de Francia centrado en lo vegetal!

Rodeado de flores y de árboles exóticos que desprenden olores inusuales: así revivirás la sorprendente epopeya de los exploradores que trajeron nuevas plantas y arbustos desde todos los rincones del mundo. Lo ideal es dedicar una jornada completa para vivir plenamente las aventuras que te reserva este parque, único en Europa. Por cierto, no es una casualidad que se encuentre en Angers, ¡la 1a ciudad verde de Francia! (Clasificación Unep 2017). Entre otras cosas, podrás pasear por la jaula de las mariposas, atravesar las hortensias en una gabarra (un barco tradicional del Loira) y, para terminar, volar en un globo para disfrutar de los paisajes.

Reponer las fuerzas al borde del Loira

Aprovecha tu escapada angevina para desconectar. Ya sea para descansar o para pasar unas vacaciones en familia, no hay nada mejor que la naturaleza para recuperarse. El encanto de los paisajes de las orillas del Loira, los cambiantes colores del cielo que se reflejan en las aguas... Todo ello hace que las orillas del río real sean un espectáculo, independientemente del momento del día. No es por casualidad que los paisajes del Loira estén inscritos en el Patrimonio Cultural de la UNESCO… Te recomendamos descubrirlos en bicicleta utilizando la ciclovía de La Loire à vélo, una de las más bonitas de Francia. Y si te gusta la fotografía, ¡no puedes perderte las puestas de sol!

Pasear por una ciudad con un encanto único

Aunque Angers sea una ciudad de la Antigüedad, el periodo que más la marcó fue la Edad Media. Según camines por el casco antiguo irás impregnándote del ambiente medieval: calles adoquinadas, casas con paños de madera, la catedral de Saint-Maurice y los monumentos de estilo gótico angevino... ¡Quedarás fascinado! Y la marca de lo medieval llega hasta la otra orilla del Maine, al Quartier de la Doutre. ¿Una de las joyas de este barrio? Sin duda alguna, el Hospital Saint-Jean: data del siglo XI y constituye actualmente el ejemplo de arquitectura hospitalaria más antiguo de Francia. Alberga el Musée Jean-Lurçat, un artista del siglo XX que realizó un tapiz monumental, «Le Chant du Monde», como respuesta al Tapiz del Apocalipsis.

Hay tantas razones por las que Angers es una ciudad de visita obligada en Francia... Y si todavía no estás convencido, muerde un Quernon d’ardoise, una especialidad angevina elaborada con crocante de almendras recubierto con fondant de chocolate azul.